miércoles, noviembre 25, 2009

ENDLESS LOVE


Una chimenea, una manta, una buena cena, buena música, unas maravillosas vistas junto con la mejor de las compañías, han hecho de este fin de semana, dos días inolvidables.

Sin duda lo repetiremos. Quedan muchas bellotas salmantinas por recoger!!!.

Gracias por venir a conocerlo.

Mxs

miércoles, agosto 26, 2009

CUANDO UN VIAJE SE ACABA...


El final de agosto marca la vuelta a la monotonía. El despertador vuelve a hacer su trabajo y nosotros el nuestro. Casi un mes de descanso,de viajes, de diversión y ... mucho, muchísimo tiempo juntos.
Según las estadísticas, el mayor número de divorcios y separaciones se producen en el mes de septiembre. Después de 31 largos días, la gente se da cuenta de que sencillamente, no aguanta a su pareja. Tras pasar 24 horas al día juntos, caen en la cuenta, de que esa chispa - si es que alguna vez existió - que tiempo atrás les hizo decidir juntar sus vidas, se apagó sin que ninguno de los dos se diera cuenta.
Dicen que todas las relaciones acaban cayendo tarde o temprano en la desidia y el aburrimiento. Me niego a aceptarlo. Es posible que las cosas evolucionen, pero no deben deteriorarse hasta el punto de que acabemos durmiendo con un perfecto desconocido. La salud de una pareja depende del tiempo que se dedique a mimarla y nunca debemos pensar que tenemos todo hecho por tener a la persona querida a nuestro lado. La comunicación verbal y sexual mantienen la relación fuerte y sana.
Puedo decir que hemos vuelto renovados, casi mejor de lo que nos fuimos. Hemos tenido alguna discusión sin importancia pero el balance es, sin duda, inmejorable.
Estoy seguro que el otoño, tan "lluvioso" el año pasado, será soleado y alegre. Por lo pronto lo empezaremos disfrutando de uno de nuestros lugares preferidos. Ese en el que estuvimos por separado y al que te prometí volver contigo.

Por cierto, a la vuelta, toca pensar en el siguiente destino...

martes, julio 28, 2009

EL LIBRO DE LOS MIKIS


La idea surgió de una manera absurda y poco a poco se ha ido convirtiendo en una de esas rutinas que tiene cada pareja.
Decidimos escribir un libro con cada una de las cosas que nos ocurren, cada anécdota, cada recuerdo. Es un trabajo conjunto en el que ambos participamos casi por igual (reconozco que yo algo menos) y el fin no es otro que escribir una historia, la historia de dos personas que un día decidieron compartir su vida en lo bueno y en lo malo.
Hemos llenado unas cuantas páginas ya, y todo indica que quedan muchas por escribir. Cada día se puede aportar algo a nuestro libro y de esa manera perdura en el recuerdo y en nuestras memorias.
Cuando comenzamos con la idea hace algunos meses, recuerdo que te dije que este libro deberiamos tenerlo presente no sólo cuando las cosas vayan bien, sino también cuando se tambaleen. Es la viva demostración de todo aquello que hemos pasado juntos y la prueba mas veraz de que se puede querer a alguien hasta la extenuación.
Es importante no dejar en el cajón del olvido todo aquello que nos hizo felices y también lo que nos hizo sufrir. De todo se sacan enseñanzas en la vida, y hasta lo más terrible se puede convertir en algo dulce si se mira con el objetivo indicado. Claro está que este libro, nuestro libro, nunca será leido por nadie. Nunca se venderá en librerías ni se convertirá en un bestseller, sin embargo será la demostración más evidente de que un día estuvimos donde estuvimos e hicimos lo que quisimos.
Se acercan las ansiadas vacaciones. Este año pintan, desde luego, mucho mejor que las pasadas. Creo que será un buen momento para llenar más páginas de nuestro libro y por cierto, por si a alguien le queda alguna duda, ninguna de sus hojas verá nunca escrita la palabra FIN.

martes, julio 07, 2009

VOLVER A EMPEZAR


Rosa yacía en aquella vieja cama de hospital. Se debatía entre el sueño y la vigilia sin saber muy bien dónde estaba. No recordaba nada de lo ocurrido y mucho menos qué día era. Lo último que era capaz de recordar era que se dirigía a un encuentro de trabajo conduciendo su propio coche, pero las imágenes eran tan difusas, que tampoco sabía si aquello era fruto del tremendo dolor de cabeza que sufría.
Un olor que le resultaba tremendamente familiar, le hizo abrir los ojos. Era un aroma que había formado parte de su vida y que había impregnado su ropa tiempo atrás. De manera instintiva buscó su procedencia, y allí, en el quicio de la puerta se encontraba él. Inmediatamente reconocío a Jorge, su ex marido. Estaba tan guapo como siempre, con su bata blanca impecable, serio, con algunas canas más pero con el aspecto juvenil de siempre. Cuando sus miradas se encontraron, ella no pudo evitar quedarse mirando a esos preciosos ojos claros que siempre le entusiasmaron.

- Jorge, ¿eres tu o simplemente estoy soñando?.
- Soy yo, Rosa. ¿Cómo te encuentras?.
- Algo confusa y desconcertada. No se dónde estoy ni que ha ocurrido. Sólo se que me duele la cabeza terriblemente.
- Tuviste un accidente hace una semana. Tu coche se salió de la calzada y volcó. Te trasladaron al hospital de manera inmediata y eso te salvó la vida. Sufriste graves lesiones pero te recuperarás, sólo es cuestión de tiempo. Yo estaba de guardia ese día y te atendí. Puede decirse que has vuelto a nacer. Ahora no debes preocuparte por nada, sólo descansa.
Desde hacía 5 años, no se habían visto en persona. Jorge sabía de la vida de su ex mujer por los medios de comunicación. Ella era una abogada de éxito que frecuentemente participaba en coloquios y debates de televisión. Su carrera era imparable y poco a poco su presencia se fue haciendo indispensable en los actos más exclusivos de la alta sociedad. Había encontrado de nuevo el amor y parecía sonreir de nuevo. Su vida parecía perfecta y su indudable éxito y belleza parecían indicar que los malos tiempos pasaron para ella.
Jorge por su parte, también rehizo su vida. Hacía tiempo que se había enamorado de una joven que a día de hoy llenaba el hueco que ella dejó. No era rico ni famoso, no le invitaban a fiestas glamourosas ni pasaba las vacaciones en costosos barcos a orillas del Mediterraneo; sin embargo era feliz, tremendamente feliz.
El día del accidente de Rosa, Jorge se encontraba de guardia cuando le avisaron que trasladaban a un herido grave. No sabía lo que se iba a encontrar y cual fue su sorpresa, cuando descubrió que la persona que se debatía entre la vida y la muerte, no era otra que su ex mujer. Trató de abstraerse y hacer su trabajo lo mejor posible. No permitió que sus sentimientos empañasen su labor profesional y consiguió, con su buen hacer, salvar la vida de Rosa.
Ahora ella se encontraba en aquella cama. Tan indefensa y frágil como nunca antes la había visto. Nada parecía indicar que era la misma persona que había llenado páginas en las revistas más importantes del pais. Durante el tiempo que permaneció en el hospital no recibió ninguna visita a excepción de su amiga María. Ni rastro de su familia, novio o algunas de esas personas que siempre acostumbraba a llevar como corte. Nadie se preocupó por su estado. La noticia del accidente apenás ocupó una pequeña columna en las páginas de sociedad de alguna publicación de dudosa credibilidad.
Jorge sintió lástima por ella. Nunca había experimentado una sensación igual por ninguno de sus pacientes, probablemente porque nunca había sentido por ellos, lo que una vez sintió por Rosa. Cuando se separaron, ella se volvió fría y distante. Le apartó de su vida de un manotazo y se olvidó de todo aquello que hasta la fecha había sido su vida. Se rodeó de gente guapa e interesante mientras él, intento continuar con su vida tranquila y según ella, mediocre. La distancia hizo el olvido.
Durante la semana que Rosa permaneció inconsciente, Jorge la visitó a diario. Al terminar cada uno de sus turnos, iba a verla y aunque ella no podía percibirle, él pasaba largas horas en aquella habitación, en silencio, sin más compañía que la de las máquinas que la mantenían con vida. Los días pasaron y su estado mejoró. Poco a poco comenzó a despertar y se aferró a la vida con fuerza. Jorge se sentía feliz. Había conseguido salvar la vida de una persona, lo cual siempre era motivo de satisfacción, pero a eso se añadía que esa persona era Rosa. Hacía tiempo que no estaba enamorado de ella, sin embargo le seguía despertando ternura y sentía mucho cariño por ella.
Al mes del accidente, Rosa se había recuperado espectacularmente. Todo indicaba que recibiría el alta proximamente y aunque le esperaban largas sesiones de rehabilitación, tenía fuerzas suficientes para adandonar el hospital. Durante todo ese tiempo, las únicas personas que estuvieron a su lado fueron Jorge y su novia, una chica encantadora con la que Rosa conectó desde el primer día. María, su amiga del alma, acabó por desaparecer, y el que fuera su novio, parecía haber encontrado de nuevo el "amor" en brazos de una madurita multmillonaria.
El día que le dieron el alta, Jorge y su novia acudieron al hospital a despedir a Rosa con un gran ramo de flores. Ella estaba feliz por poder irse a casa y continuar viviendo. Abrazó a Carlota, la novia de su ex, y después se acercó a él. Muy bajito, susurrando de una manera casi imperceptible, le dió las gracias por haberla hecho revivir. Jorge le devolvió la sonrisa y con el mismo tono le dijo:
"Una vez me pediste que te olvidara para siempre, que saliera de tu vida de la misma manera que entré. Así lo hice aunque me costó. Me ofrecí como amigo y me rechazaste diciendo que te sobraban. Se que puede resultar duro lo que te estoy diciendo, pero en el mes que has estado aqui, no he visto a ninguno de ellos venir a visitarte. No quiero que me des las gracias por lo que hecho, lo haría otra vez si fuese necesario; lo único que quiero es que reflexiones en todo aquello que ha pasado y saques tus propias conclusiones. Ahora vete a casa a descansar. Te llamaré para ver cómo te encuentras."
Jorge y Carlota acompañaron a Rosa a casa. Ella se bajó del coche y les vió desaparecer entre la multitud del tráfico de la ciudad. Se quedó pensando en las palabras que él le acababa de decir y se sintió tremendamente idiota por haberse dejado eclipsar por las mieles del éxito y el triunfo. Perdió al que, probablemente, fue el único hombre que la amó de verdad y ahora sólo dependía de ella volver a recuperar su confianza y aquella amistad que tantas veces ella misma rechazó.
Subió a casa y marcó el número de María. Se oyó una voz al otro lado del teléfono:

- María, soy Rosa, ya estoy en casa. Me acaban de dar el alta.
- ¿¿Rosa?? . ¿¿Qué Rosa??....
Se hizo el silencio y Rosa colgó sin contestar. Sobre la mesa de la entrada encontró una carta certificada que probablemente habría subido el portero durante su ausencia. La abrió y encontró el finiquito que la importante firma para la que trabajaba, le mandaba. En la puerta de la nevera, un post-it con la letra del que fuera su desaparecido novio, en el que decía: "He dejado las llaves en el cajón de la mesilla. Buena suerte".
Rosa se sintió cansada. Se tumbó en la cama y cerró los ojos con la esperanza de que todo aquello no fuese más que un mal sueño. Una circunstancia tan trágica como un accidente, le había demostrado que su vida color de rosa, no era más que algo vació y superficial. Ahora le tocaba empezar de nuevo, pero esta vez, sola.

jueves, julio 02, 2009

CELEBREMOS SAN QUEREMOS!!!!!


Siempre me han gustado las celebraciones de cualquier tipo. Son sinónimo de alegría, felicidad y de que las cosas van bien. No voy a hablar de mi inminente cumpleaños, sino de esas pequeñas celebraciones que hacen que cada día sea especial y diferente.
Recuerdo cuando era niño la película de Alicia en el país de las maravillas, en la que celebraban los no-cumpleaños. Esto es algo parecido. Alguién me enseñó, hace ya algunos meses, que lo importante no es celebrar las fechas señaladas (que lo es), sino aquellos días rutinarios en los que por pequeños detalles,se convierten en días especiales.
Hoy ha sido uno de esos días. Hoy hemos celebrado San Queremos. Todo se ha fraguado de manera improvisada, sin tiempo para preparativos y...ha sido la leche!!!. De hoy en adelante quedará en mi memoria ese beso, casi robado, en lo alto de una maravilla del s. XI. He de reconocer que besa como nadie, pero simplemente porque lo hace con sentimiento. Ese beso se ha acompañado de un Te quiero tan profundo que casi me estremece. Es mutuo y recíproco y sé que sus esplendidos ojos azules son tan sinceros como el amor que sentimos.
Hace ya algún tiempo, hablé de los besos, y sin lugar a dudas puedo decir que el de hoy, ha sido de los mejores que me han dado nunca.
Mañana tenemos otro tipo de celebración. Doy por finalizado un año que comenzó de manera movidita y que poco a poco, se fue calmando. Lluvias, tormentas, tempestades, huracanes; pero poco a poco fue amainando y todo quedó convertido en un simple txirimiri. No sólo celebraremos un cumpleaños, sino la llegada de un nuevo miembro a la familia que se recibe, en estos momentos más que nunca, como agua de Mayo.
Gracias por un San Queremos inolvidable. Estoy seguro que es uno de los muchos que nos quedan por pasar. Tantos como seamos capaces de vivir.

viernes, mayo 29, 2009

DISCULPAS


A raiz de todo lo ocurrido, me había planteado escribir un último post, dando por concluido este blog. Pensé en cerrar el que ha sido durante unos años mi anónima (ultimamente no tan anónima) válvula de escape. He recapacitado y creo que no lo haré, por lo menos por el momento.
Desde aquí he intentado expresar, con mayor o menor acierto, aquello que me iba ocurriendo. He intentado hacer partícipe a todo el que me quisiera leer, de mis momentos de felicidad, tristeza, preocupación, alegría... He descubierto una nueva forma de comunicación con el mundo, y en general, me ha dado buenos resultados. No se si son muchos o pocos los lectores, lo que verdaderamente me importa es que alguien pueda sentirse dolido por algo que pudiera escribir. Pido disculpas desde aqui, desde el lugar en el que comenzó una absurda discusión que nunca debería haberse producido.
Como dije con anterioridad, no me cuesta reconocer que me he equivocado. No me cuesta pedir perdón y asumir las consecuencias de mis actos. Reconozco mi torpeza y mi ingenuidad. Entiendo los motivos de la decepción y las razones del no entender. Te pido disculpas por ello.
Nada más lejos de mi intención que hacerte remover la mierda del pasado. Como tantas veces hemos dicho, nos importa el presente y el futuro, nuestro futuro. No dejes que ésto te afecte, no hagas caso de comentarios maliciosos que buscan desestabilizar lo que nada ni nadie puede derrumbar. Piensa en ti, en nosotros, en nuestra vida y sobre todo, en lo mucho que nos queda por compartir. Prometo ser claro, no dar pie a equívocos y no alimentar aquellos fantasmas del pasado que conseguimos desterrar. Sólo me importas tú y tu felicidad, esa por la que he luchado a brazo y a cara partida, y por la que desde luego, pienso seguir luchando.
Te haré caso, abandono de una vez por todas mis pretensiones absurdas. Mi conciencia está lavada y mi cabeza bien alta. Borrón y cuenta nueva.
Termino esperando que aceptes mis disculpas y que me lleves (de nuevo) a ese lugar en el que me enamoré de ti.
Mxs.

lunes, mayo 25, 2009

NO SIN MI ORGULLO


Uno de mis defectos que siempre me han echado en cara en casa, es que era demasiado orgulloso. Siempre me costaba volver a la normalidad después de una discusión o desavenencia con alguien.
"No te va a conducir a nada bueno esa actitud", me decía mi sabia madre, y hace tiempo que me di cuenta de la razón que tenía. Todos tendemos a disfrazarnos de orgullo cuando alguien nos ha hecho una putada, adoptamos una posición de intransigencia intentando, de esa manera, "devolver" la jugarreta que nos han hecho.
Durante mucho años, he sido de la célebre opinión del perdono, pero no olvido, hasta que un día me di cuenta que me resultaba agotador recordar tantas cosas negativas. Fue entonces, y sólo entonces, cuando empecé a olvidar, y dicho sea de paso, a ser más feliz.
Todos, absolutamente todos, hacemos cosas mal a lo largo de nuestra vida. Fallamos a las personas que más queremos, traicionamos su confianza, quizás motivado por un exceso de la misma. Parto de la base de que las cosas que duelen, son las que proceden de las personas que quieres. No me causa ningún tipo de dolor que el tendero de la esquina me la juegue, ni le conozco ni le quiero.
Con el paso del tiempo, me he dado cuenta de que ésto, es un paso más en el proceso de madurez de las personas. Muchas veces me han hecho daño, otras tantas lo he hecho yo, pero he aprendido a saber quién me quiere, quién me quiso y quién dijo que me quería y nunca fue asi. Los sentimientos de venganza, el orgullo y otros tantos sentimientos negativos; sólo alimentan el rencor y contribuyen a hacer mala sangre.
Las palabras bonitas y las promesas de arrepentimiento de poco valen si se hace lo contrario. El movimiento se demuestra andando, y yo hace tiempo que aprendí a pedir perdón y a olvidarme de aquello que me causó dolor. No pretendo dar consejos a nadie (no soy quien para hacerlo) ni digo que mi actitud ante la vida sea la adecuada, sólo se que me educaron para ayudar a los demás si en mi mano está. Si puedo hacerlo, lo haré, aún sabiendo que recibiré como contestación, una "cachetada". Eso sí, tengo claro que no pongo la otra mejilla, con una me basta y me sobra. Allá cada un@ con su conciencia. Yo desde luego, duermo tranquilo por las noches, hace meses que por fin lo conseguí.