
Cada cual vive la vida que quiere vivir. Está claro que hay determinadas circunstancias y acontecimientos que nos vienen dados de manera involuntaria, pero en general, somos nosotros los que dirigimos nuestra vida en una u otra dirección.
Todo es cuestión de prioridades, y en función de eso, la balanza se inclina hacia un lado u otro. Todo depende del peso que coloquemos en cada uno de los platillos.
Hay tantas vidas posibles como personas en el mundo, y las escalas y baremos varían tanto como ellas. Yo tengo claro cuáles son mis preferencias y el modo en que quiero vivir. Mis pesos fundamentales son mi pareja, mi familia, mis amigos y mi trabajo. Cuatro pilares básicos que definen lo que soy y cómo soy.
La pareja se elige de manera voluntaria y libre. Sin coacciones. Aquella persona con la que tienes un proyecto de vida común y con la que compartes todos los momentos que aparecen en la existencia de ambos (buenos y no tan buenos). Confidentes, amigos, amantes...todo eso reunido en una única persona.
La familia, al contrario que la pareja, nos viene impuesta. No elegimos dónde nacer. Es una simple cuestión de azar y como tal, se puede tener mejor o peor suerte. Por norma general, la familia conforma tu forma de ser. Tu educación, tus valores, tus pricipios dependen en un porcentaje elevadísimo de lo que hayas "mamado" desde la cuna.
Los amig@s al igual que la pareja se eligen y te eligen. De toda la gente con la que te topas a lo largo de tu vida, vas haciendo una selección de aquellas personas que quieres que te acompañen en tu camino. Hay diferentes categorías en esto de la amistad, y sólo el tiempo te dice, dónde debes colocar a cada uno de ellos. Hay amigos para siempre, amigos (sólo) para lo bueno, amigos para todo, amigos interesados, mejores amigos, amigos como hermanos.....Infinitas categorías que descubres con el paso de los años.
El trabajo es el medio que te permite ganarte la vida. Aquello para lo que te preparas durante años, y en lo que inviertes la mayor parte de tu tiempo. No caigamos, sin embargo, en el error de hacerlo el eje de nuestra vida. Démosle la importancia que tiene y no permitamos que incline nuestra balanza hacia el lado equivocado. Como en todo, hay discrepancias en ello. Tengo claro lo que supone en nuestra vida. No soy esclavo de mi trabajo, ni lo seré jamás. He aprendido de los errores ajenos, de todos aquellos que perdieron parejas, amigos o familia por una simple cuéstión laboral.
Como dije al comienzo, sólo depende de nosotros incinar la balanza hacia un lado o hacia otro. Creo que la mía, está claro hacia dónde "tira".
Cierro por vacaciones de manera temporal. Me voy, con mi gran peso, a ver el mar. El resto, de momento, puede esperar.

2 comentarios:
Bueno pues disfruta del mar y de tu peso, lo mereces.. Besos grandes.
Supongo que ya de vuelta a la realidad...después de ese merecido descanso, yo también he visto el mar y he descubierto una "luna nueva "....
Mxs
Publicar un comentario en la entrada