martes, junio 08, 2010

VENTILANDO




Huele a cerrado por aqui. Hace meses que cerré la puerta y aunque fue sin llave, ha pasado el tiempo suficiente como para que necesite ventilación.

Abro puertas y ventanas, permito que entre el aire que trae de nuevo la vida a este lugar.

Quédate si quieres, siéntete como en casa. Voy a hacer todo lo posible para que así sea, y para que desees pasar el resto de tu vida aqui, junto a mi.

Deja tus cosas donde más te guste, no me estorban. Hace tiempo que se necesitaba un poco de desorden entre todo este orden imperfecto. Esperé que llegaras durante demasiado tiempo, tánto que entre medias lo plagué de errores. Pero aprendí. Eso me hace confiar en que no me equivocaré de nuevo. No, contigo no.

Hay sitio suficiente para los dos. El espacio no es tan grande como para no encontrarnos, ni tan pequeño que nos estorbemos. El sitio justo para guardar sólo aquello que nos hace felices. No hay cabida para errores, mentiras ni otra clase de objetos del pasado que apenás tienen uso y mucho menos sentido. Por decisión propia renuncié a tener trastero hace tiempo. Los recuerdos te dejo que los conserves cerca de ti, pero únicamente si consiguen dibujar en tu cara la mejor de tu sonrisas. No quiero lágrimas, ya conseguí que se secará el suelo y no tengo intención de resbalarme de nuevo con ellas.

Véte pensando qué quieres hacer, porque aunque no lo creas, tenemos mucho tiempo por delante y no quiero que te aburras. Recuerda que no vienes a rendir cuentas de nada, sino a rendirte ante aquello que merezca la pena de verdad. No me expliques lo inexplicable, no te lo pregunto ni lo quiero saber.

Si estás conforme con las condiciones y no tienes nada que objetar, firma el contrato, dime que tienes toda la vida y déjame a mi hacer el resto. Tu sólo tienes que hacer una cosa para que esto funcione, ser feliz.

1 comentarios:

simplemente yo dijo...

Un gran contrato sí señor, seguro que esta vez funciona.. Besos